“Donde no hay una experiencia social acumulada y compartida, están todos atomizados”

Jesús Rodriguez / Gregorio Verdugo | Guillermo Barbarov es un tipo que adora la tranquilidad. Este argentino, que lleva siete años en España y no duda al reconocer que vive aquí más tranquilo que en su país, envuelve con su hablar pausado y reflexivo, cadente como una melodía suave y enternecedora. Como si estuviera meciendo las palabras en vez de pronunciarlas.

Licenciado en Comunicación Audiovisual, se gana la vida sirviendo copas en un bar de la Alameda de Hércules y reparte el resto de su tiempo entre la producción audiovisual y el departir con los amigos. Guillermo difumina su mirada en el vacío cuando le preguntan por algo, como si sólo en la contemplación pausada de la nada se encontrase la respuesta adecuada. Además, tiene la fea costumbre de reflexionar antes de ofrecer una respuesta definitiva.

El día que quedamos para hacer la entrevista del reportaje “Miradas argentinas sobre la crisis española”, publicado en sevilla report, lo hicimos por la tarde, desafiando el impresionante calor de la siesta sevillana en el Habanilla, el mítico local de la Alameda. Allí, bajo las aspas agonizantes de un ventilador asmático, Guillermo fue desgranando una a una las respuestas sobre cuál había sido su experiencia durante la crisis del corralito en su tierra y cómo está viviendo la que actualmente padecemos en este país. La reproducimos aquí completa porque creemos que merece la perna.

¿Cómo describiría la crisis que padece España actualmente?

Vaya pregunta. Yo no tengo herramientas para describir una crisis. Sí para decir cómo la sufro, entonces la describo como una situación lamentable provocada por ineficiencia o tal vez voluntad y como toda crisis durísima y apenado, supongo.

¿Se parece a la que sufrió tu país en 2001?

Entre las dos crisis creo que sí se pueden establecer paralelismos desde el punto de vista de que las dos, a mi entender, son el resultado del agotamiento de un modelo económico, de un modelo de acumulación, que son bien diferentes pero que los dos en este punto han llegado a su culminación. Como ha sucedido históricamente, toda crisis es en definitiva el agotamiento de un modelo de acumulación. En qué se parecen; Argentina tuvo un proceso bastante parecido, a mi entender, al español en el sentido de que Argentina utilizó durante diez años una moneda muy devaluada con la que fue la culminación de un proceso de neoliberalismo en el que uno de los objetivos era someter la economía argentina a las imposiciones del crecimiento para hacer buenos negocios para el capital internacional. El paralelismo que veo con España es que después de pasar de la peseta al euro, España al perder su control de cambios y utilizar una moneda que está un poco por encima de la capacidad de producción del país, era un modelo que a largo plazo podía no funcionar y está visto que no funcionó tampoco. Por eso digo que si hay un paralelismo es que se aplicaron recetas similares con resultados similares.

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Los campos de trabajo de Corea del Norte

La revista Vice publicó hace un par de semanas un estupendo reportaje sobre los campos de trabajo que Corea del Norte tiene en Siberia, en el extremo oriental de Rusia, y a los cuales el Estado norcoreano destina a trabajadores como medio para ganar dinero. En este enlace pueden verse los siete capítulos del reportaje con subtítulos en español. | vía Jake Soulinake


Sevilla 15 de Octubre

El pasado sábado 15 de octubre se celebraron en ciudades de todo el mundo manifestaciones convocadas por Democracia Real Ya, para protestar contra la situación de la economía mundial y los recortes, reclamar los derechos sociales y “poner en marcha el cambio global”. Este vídeo, realizado junto a Gregorio Verdugo, es un resumen de la marcha por las calles de Sevilla, donde se reunieron unas 30.000 personas.

Actualización [23.10.11]

Aquí podéis ver otros dos vídeos del propio Gregorio, uno con más imágenes del 15 de Octubre en Sevilla, y el otro con fotos de la manifestación.


Otro punto de vista del conflicto libio

Foto: AP Photo/Jerome Delay

Gregorio Verdugo / Jesús Rodríguez

Tres días después de aprobar la resolución 1973 de la ONU que autoriza el empleo de la fuerza armada para imponer una zona de exclusión aérea sobre Libia con el objetivo de proteger a la población civil y, una vez iniciadas las acciones militares, las dudas y los interrogantes sobre su idoneidad comienzan a brotar en la opinión pública y de ello se hace eco, desde numerosas perspectivas, el universo periodístico.

Son muchas las cuestiones que aún no están aclaradas del todo y que cobran fuerza con cada día que pasa y desembocan en diferentes interpretaciones de los periodistas. Desde quienes defienden la necesidad de la intervención, aunque con variados matices, hasta quienes se oponen a ella por considerar que no tiene la suficientes garantías o justificaciones.

Es casi generalizada la opinión de que la intervención militar no obedece tanto a motivos humanitarios como a la salvaguarda de intereses petrolíferos y de otra índole, aunque a esta diatriba le sigue a continuación la de qué pasaría con la población civil libia si la actuación no se hubiera producido. Esto no es óbice para que algunos la consideren imprescindible, aunque un tanto tardía, y otros llegan a calificarla como justicia, a fin de cuentas.

En lo que parece que todo el mundo está de acuerdo es en que Gadafi estaba atentando contra su población civil, aunque algunos se preguntan “si no son tan buenos los buenos de Benghazi”, ya que en la actualidad estamos hablando de gente armada y que ataca a la par que se defiende.

También existe cierto grado de consenso en las sospechas que levanta un acuerdo de intervención de la ONU tan rápido cuando la comunidad internacional no atiende a los conflictos similares que se suceden en otros países.

Otras de las dudas no disipadas con la suficiente claridad es quién está detrás de los rebeldes y cuál es el supuesto Gobierno de oposición al que Francia ha reconocido oficialmente. Demasiadas preguntas a las que las informaciones periodísticas que nos llegan desde Libia no acaban de dar respuesta.

Leonor Massanet es una licenciada en Farmacia y en Psicología que viaja a Libia cuatro o cinco veces al año por temporadas largas como un mes, desde hace cinco años. Actualmente se encuentra en España y regresó de la zona en conflicto una semana antes de que estallara la revuelta. Afirma mantenerse en contacto permanente con personas libias de su confianza, con las que habla por teléfono varias veces al día. Su versión de los hechos no es la que reflejan a diario los medios, sino todo lo contrario. Por eso traemos aquí una entrevista que nos ha concedido por correo electrónico.

¿Cómo está repartido el apoyo de la población con respecto a Gadafi?

El 80% de la población está con el Gobierno actual. La gente no está politizada y no vive la política como nosotros porque ahora está recibiendo tanto, se está reconstruyendo el país por completo, está esperando sus casas antes de final de año, vive muy bien y hay tanto trabajo. En el área de Benghazi siempre ha habido, y es sabido por el Gobierno y por todos los Libios, algunas tribus que están en contra del Gobierno y además se quejan de que el Gobierno les favorece menos. Desde hace unos 5 años Gadafi está intentando hacer un cambio de la política repartiendo los beneficios del petróleo entre la población y que luego todo el mundo sea responsable de sus gastos, como colegios, hospitales, universidades , etc., que ahora son gratis. Hay una serie de políticos que se oponen totalmente al reparto y quieren seguir administrando el dinero del petróleo y dicen que son los que están encabezando la revuelta.

¿Cómo se han vivido los ataques de las tropas de Gadafi a los bastiones rebeldes?

Desde el principo se oye decir que esta revuelta está apoyada por el exterior y es sólo por el petróleo y el gran miedo de la gente es una intervención extranjera. Cuando han visto que ya entraban a bombardear han olvidado las rencillas, muchos rebeldes han vuelto a unirse con Gadafi para unirse contra los extranjeros. Dicen que Gadafi son 5 millones de libios y que morirán antes que él. Han hecho más daño esta noche con los bombardeos que con todo el mes de problemas.

¿Qué parte del país controla en realidad Gadafi?

Gadafi controla y siempre ha controlado todo el país. Los rebeldes están en la región de la Cirenaica, que es el noreste de Libia, en la frontera con Egipto, por donde les estaba entrando la ayuda exterior. Empezaron en Benghazi e hicieron una serie de movidas grandes y muy agresivas quemando, robando polvorines, etc., y Gadafi intentó resolverlo hablando y negociando con las tribus hasta que tuvo que tomar medidas porque estaban invadiendo el país con muchas armas y Occidente les apoyaba. Llegaron a ocupar la región de la Cirenaica del Este pero en este momento los rebeldes sólo controlan parte de Benghazi y me dijeron que los dirigentes habían huido todos.

¿Hay ahora mismo movimientos de la oposición en Trípoli?

Tripoli estaba totalmente tranquila. Ahora solo están ya pendientes de los bombardeos y nadie sabe lo que pasará, porque los medios de comunicación están hablando de una auténtica invasión de aviones, barcos, portaaviones y submarinos de un montón de países. Está claro que Occidente va a por todas, independientemente de lo que esté ocurriendo dentro.

¿Se conoce el número de bajas que la represión ha causado entre la oposición en Trípoli?

Yo no conozco el número de bajas que han causado los rebeldes ni las que ha causado el Gobierno libio porque ha habido mucho fuego cruzado. Me consta que al que ha depuesto las armas ni se le ha pedido el nombre y los chicos jovencitos, casi niños, que al principio luchaban con los rebeldes se les devolvían a sus familias. Si fuera cierto que el Gobierno ha hecho masacres, como se dice, habría cortado la rebelión en pocos días porque no son tantos y están muy localizados.

¿Hay opositores detenidos en estos momentos?

A los opositores que deponen las armas los dejan, a los niños los devuelven a su casa, pero los que son extranjeros están en la cárcel, porque dicen que hay muchos egipcios, palestinos y tunecinos que han venido sólo a luchar con la oposición.

¿Con cuántos mercenarios cuenta Gadafi y cuál es su procedencia?

En Libia hay un ejército que se estaba hablando de disminuir el año pasado porque no era necesario y al continuar la rebelión se presentaron 480.000 libios voluntarios para ayudar a resolver la situación lo mejor posible. Los rebeldes están utilizando muchos mercenarios y esto lo está dificultando mucho porque son gente a las que se les dan armas y la zona se ha convertido en muy peligrosa ya no sólo por la revuelta, sino porque roban y se ve que se han cometido muchos atropellos. Las mujeres y niños en Benghazi están dentro de sus casas y no se atreven a salir.

¿Crees necesaria la intervención internacional para parar la supuesta matanza del pueblo libio?

No es cierto que haya una matanza del pueblo libio, para empezar porque la mayoría del pueblo libio está con Gadafi aunque no guste a Occidente. Esta intervención está haciendo mucho más daño que los rebeldes y está claro que se está buscando eliminar a Gadafi aunque sea a costa de devastar y matar al pueblo Libio.

¿Ha habido víctimas civiles tras los primeros ataques de la fuerza internacional?

Se ha bombardeado un hospital en Tripoli, y ha quedado totalmente destruido. Era un hospital de dermatología. Se han bombardeado casas particulares y se habla de 48 muertos por el momento y muchos heridos.

¿Cuál es la zona de Trípoli más dañada por los ataques?

Han bombardeado los aeropuertos de Tripoli, Benghazi y Misrata, los depósitos de petróleo de Misrata.

¿Ha habido miembros del ejército que se hayan negado a disparar contra la población?

La población Libia y Gadafi no quieren esta revuelta porque todos tienen parte de familia en ambos lados y porque las tribus son muy extensas y están repartidas por toda la geografía del país. La presión y fuerza exterior está dando una gran virulencia a la situación.

¿Crees que Gadafi está en condiciones de lanzar un ataque a otros países ribereños del mediterráneo?

Lo que Gadafi ha dicho es que no entregarán el petróleo y todos los libios con los que hablo dicen que no cederán el país ni el petróleo a los extranjeros y defenderán hasta la muerte.

¿Crees que hay alguna posibilidad de que Gadafi abandone el poder de forma pacífica?

La mayoría del pueblo Libio no quiere que Gadafi abandone el poder y esta petición viene desde fuera y desde una pequeña minoría de dentro, por tanto un Gobierno no se abandona así. Gadafi es Libio y vive para Libia, donde tiene toda su familia y dice que no abandonará Libia y, si es necesario, morirá en Libia.

¿Prevés que se derrumbe el régimen o, por el contrario, que se lance a una ofensiva casi suicida?

La única forma de que logren su objetivo es que hagan una ofensiva suicida, destruyan Libia y maten a la mayoría de los libios, porque lo que pretenden es lograr el petróleo libio eliminando el estorbo de Gadafi.

¿Te llegan noticias de la zona rebelde o sólo desde Trípoli?

Los Libios son tribales y las tribus están extendidas por todo el país. Se comunican por teléfono y van teniendo información de Trípoli, Benghazi y otros lugares. Conocen gente o familia casi por todo y en este momento todo el mundo está pendiente de todo lo que está pasando y me lo van contando.

Las informaciones que llegan desde Bengasi y zonas de dominio rebelde dejan constancia de que la situación de los niños es segura -que juegan por las calles-, y que las mujeres se han unido a la rebelión.

Benghazi es el área más peligrosa en este momento porque hay mucha gente armada. Hay zonas de Benghazi con la bandera Libia. Hace varios días que Gadafi ha parado de enfrentarse a los rebeldes para evitar la entrada de los aviones y, a pesar de ello, han entrado y dicen que miente. Esta noche, los Estados Unidos están lanzando misiles sobre Benghazi y han dado sobre el hospital más grande de la ciudad, y dicen que disparan sobre el ejercito del Gobierno para ayudar a los rebeldes.

¿Cómo es posible, si los rebeldes son sólo unos pocos, que hayan tomado y mantenido el control de toda la región de la Cirenaica del Este y algunas ciudades del Oeste, hasta llegar a cercar incluso Trípoli?

En primer lugar los rebeldes son muy pocos comparados con la población Libia que está del otro lado, pero han entrado mucha gente que dicen que son mercenarios por la frontera egipcia y son de Arabia Saudí, tunecinos, egipcios y de otros lugares, y son como soldados profesionales. Gadafi les dejó avanzar y, al principio, empezaron a quemar edificios, robar los polvorines de armas y gente joven de las universidades se unieron viéndolo como una reivindicación, pero poco a poco, con la virulencia que ha tomado y todo lo que ha pasado, los jóvenes han vuelto a sus casas y algunas tribus han ratificado que están con el Gobierno. Éste, al ver que no podía convencerles y que no querían negociar, mandó su ejercito y entonces fue cuando se dijo que Gadafi mataba al pueblo Libio, que se había levantado contra la opresión. ¿Qué tenía que hacer el Gobierno Libio?

Dices que no se han tomado represalias contra los rebeldes. Sin embargo, conocemos por los medios el caso de familias enteras encarceladas durante años por cuestionar a Gadafi.

Gadafi les dice que si entregan las armas no se les toma el nombre y se les devuelve a las familias, y esto me consta. Yo no soy periodista ni estoy en posesión de la verdad absoluta, soy una persona particular que transmite lo que ha vivido y lo que le están diciendo libios, buena gente en la que confía.

¿Qué opinas acerca de las detenciones de periodistas de Al-Jazzeera y otros medios extranjeros por parte del Gobierno libio? ¿No crees que impiden que los ciudadanos de otros países dispongan de información verídica y contrastada?

Están tergiversando las noticias y dando una agenda siempre que favorezca a los rebeldes y en contra de Gadafi desde el principo. Para entrar en Libia hace falta un visado y más en un momento como el actual, en que les puede pasar algo, y parece ser que, aprovechando que los rebeldes durante un tiempo tuvieron la frontera con Egipto, entraron muchos periodistas que se han quedado con los rebeldes y han estado informando sólo lo que ellos les han dicho, y el resto de Libia se ha sentido muy dolida por esta información tan sesgada y a veces falsa. Supongo que los detienen porque han entrado en el país ilegalmente, porque Gadafi invitó a la prensa de todo el mundo, pero muchos periodistas prefirieron entrar sin visado porque seguramente pensaron que serían más libres para informar de lo que quisieran y lo que yo creo que ha ocurrido es que sólo han visto y oído a una pequeña parte de Libia. Por ejemplo, cuando Gadafi dijo que por favor no se mataran entre ellos, que eran hermanos y primos, y dijo que si querían que les ocurriese como en Madrid con Franco, es decir, que se mataron entre hermanos, lo decía como un drama al que no quería llegar, y sin embargo Aljazeera lo tradujo en el sentido contrario. Me consta que en Tripoli hay algunos periodistas que están informando.

¿Qué tendrían que ver -o ganar- los “muchos egipcios, palestinos, tunecinos, etc., que, según tú, han venido sólo a luchar con la oposición”?

Ha entrado mucha gente muy preparada por la frontera de Egipto y se sabe que esto ha sido preparado desde fuera. No sé exactamente quién o quiénes han organizado todo esto, pero está muy claro que lo único que interesa es eliminar a Gadafi sin importar los efectos secundarios.

Partidarios del Gobierno libio afirman que los rebeldes reciben armas de Occidente, aunque hay constancia de los contratos de venta de armas que numerosos países occidentales firmaron con Gadafi en la última década.

Gadafi estaba hablando el año pasado de reducir el ejercito e ir progresivamente desarmando el país porque ya no era necesario defenderse. Lógicamente, el Gobierno Libio tiene armas en parte vendidas por España. Los rebeldes son unas personas que se han levantado contra el Gobierno, han robado los polvorines del Gobierno, han recibido armas y han iniciado un ataque apoyados por muchos países de Occidente, de una manera muy intensa con los medios de comunicación y ahora con aviones, barcos, portaviones, etc.

Como mucha gente, afirmas que Occidente quiere derribar a Gadafi para hacerse con el petróleo libio, aunque la Libia de Gadafi es uno de los principales abastecedores de petróleo de Europa desde hace décadas y la rebelión, precisamente, puso en peligro este suministro.

Con el rey Idris, las empresas extranjeras se llevaban entre el 80 y el 90% de los beneficios del petróleo y sólo quedaba el 10%, aproximadamente, que se lo quedaba el rey. Con Gadafi se ha invertido completamente, porque el 80% de los beneficios se queda en Libia y además hay bastantes pozos cerrados que se guardan para más adelante, porque Gadafi dice que el petróleo es de los Libios y debe durar también para los hijos, pero Occidente quiere explotar más y le exigen que saque más. Además, el petróleo Libio es muy puro y sale muy barata su extracción. Gadafi es la pared que no les permite administrar el petróleo ni sus beneficios.

Gadafi parece sostener que él y en su Gobierno son la personificación de la revolución libio. ¿No son demasiados 41 años de Gobierno personal?

En primer lugar, Gadafi no gobierna desde hace mucho tiempo. En segundo lugar, en Libia hay un Gobierno que es el que gobierna y que está formado de la siguiente manera: los vecinos de un área determinada se reúnen y eligen a unos representantes de cada área, es decir, Sanidad, Obras etc. Luego se reúnen y eligen a uno de ellos, que representará a todos ellos para transmitir sus decisiones. En cada ciudad habrá varios grupos de éstos que habrán elegido a su representante. Todos los representantes de los grupos de una misma ciudad eligen a uno que les representa en Tripoli. Todos los representantes de las ciudades en Tripoli conforman el Gobierno Libio y entre ellos eligen al primer ministro y a todos los integrantes del Gobierno. Nosotros no somos quién para decidir cuándo un país que no es el nuestro y que está funcionando mejor que nunca debe cambiar de Gobierno.

En sus sucesivos discursos, desde hace casi un mes, Gadafi ha amenazado en varias ocasiones a la población libia, además de haber acusado a sus opositores de ser islamistas al servicio de al-Qaeda. ¿Cuál es tu opinión sobre estas afirmaciones?

Gadafi está cada día pidiendo a los jóvenes que por favor depongan las armas, está ofreciendo de todo y dando mil vías para conseguirlo. Al principio les dio dinero no recuerdo para qué, repartió ordenadores portátiles, etc. Respecto al problema de los islamistas radicales, viene a cuento porque en Libia Gadafi tiene una meta: que no le entrara ningún terrorista, y hasta ahora no ha habido terrorismo porque lo han cuidado mucho y esto me consta desde hace muchos años y ahora en este tiempo que ha estado la frontera abierta dicen que han entrado islamistas y que han tenido noticias de que han entrado algunos de Alkaeda y temen que haya alguna agresión porque se la tienen jurada a Gadafi. Han encontrado a algunos rebeldes que no eran libios y luchaban por la “guerra santa”. No dice que los rebeldes sean islamistas sino que hay islamistas entre los rebeldes.

¿No es paradójico que Gadafi haya perdido la simpatía y el apoyo de todos los líderes y países del mundo, no sólo Occidentales, excepto Venezuela, amén de numerosos diplomáticos libios en todo el mundo, incluido el representante ante la ONU, así como algún ministro del Gobierno?

En este momento le odian muchas personas de las altas esferas, porque no quieren que se repartan los beneficios del petróleo entre los Libios, como quiere hacer Gadafi, y esto es algo que ya lleva varios años en el candelero libio y luego la crisis mundial, porque Gadafi retiene petróleo. Lo que no se puede hacer es juzgar con nuestra cultura y planteamiento a un país que es tan distinto a nosotros, porque cometemos muchos errores.

ACTUALIZACIÓN [22.03.11, 12:20 h.]

Más preguntas que suenan a conclusiones sacadas sobre la intervención militar internacional en el conflicto de Libia.


Protesta por la libertad del pueblo egipcio en Sevilla

Ayer a las siete de la tarde tuvo lugar una concentración ciudadana en la Plaza Nueva de Sevilla en apoyo al pueblo egipcio para pedir el restablecimiento de las libertades políticas y los derechos sociales en su país. Ante las puertas del Ayuntamiento se concentraron algo más de medio centenar de personas que secundaron el llamamiento de la delegación sevillana de la Asociación Pro Derechos Humanos de Andalucía y corearon consignas de apoyo a las manifestaciones que estos días se están sucediendo en Egipto.

Según esta Asociación, las sociedades árabes sublevadas están dando una formidable lección a Occidente y están rompiendo de una vez por todas el estereotipo inherente a la visión occidental y mostrándose como pueblos preocupados por el progreso social, ávidos de libertad y hartos de la corrupción de quienes gobiernan sus vidas.

Los asistentes denunciaron el vergonzoso silencio y la pasividad de occidente al dudar entre las aspiraciones de libertad y progresos de millones de personas y el complejo juego de intereses que los ha llevado a tolerar y mantener en el poder a los tiranos. Entre un compromiso al servicio de los valores universales, la defensa de las libertades públicas y los derechos humanos y los intereses y compromisos de las potencias occidentales, con Estados Unidos a la cabeza, no cabe mirar para otro lado y debe prevaler siempre lo primero.

Por ello, además de mostrar su solidaridad y apoyo al pueblo egipcio, instaron a nuestras instituciones a apoyar decididamente el restablecimiento de la democracia y los derechos humanos en los países árabes.


Sevilla en los cables de Wikileaks

El cablegate también pasó por Sevilla, como lo hicieron los americanos por Villar del Río en la inolvidable Bienvenido Mr. Marshall de Berlanga. La única diferencia es que aquí, al contrario que en la película, los americanos sí se detuvieron. Y como bloguero de Sevilla vuestro que soy os debo una explicación, y esa explicación os la voy a dar porque os la debo.

Sucedió el 3 de junio de 2004, durante la visita de un día a la ciudad que realizó el por entonces embajador de los Estados Unidos, George L. Argyros, dentro de su programa de viajes regulares a las 17 comunidades autónomas de España.

Durante su estancia, se entrevistó con el entonces Presidente de la Junta de Andalucía, Manuel Chaves, con el Delegado del Gobierno en Andalucía, José Antonio Viera, hoy secretario general del PSOE de Sevilla, y con representantes de la Confederación de Empresarios de Andalucía (CEA).

En el cable que Argyros remitió a sus superiores seis días después, el embajador pone de manifiesto que se había estudiado a fondo la tarea. Empezando ya desde el principio por el título del cable, “Ambassador’s visit to Seville, socialist heartland”  (La visita del embajador a Sevilla, corazón del socialismo).

A continuación detalla su visión de Andalucía como “bastión socialista” y hace hincapié en que es la región más grande y poblada de España y también “una de las más pobres”. Para Argyros, en Andalucía, “decenas de miles de habitantes rurales viven de la asistencia social (conocida como PER) destinada a las temporadas de los trabajadores agrícolas. El Gobierno socialista distribuye los beneficios a nivel local y este patrocinio les proporciona un sólido conglomerado de votantes”.

De su encuentro con Manuel Chaves informa sobre la insistencia de éste en justificar la derrota del Partido Popular en las recientes elecciones de Marzo de 2004 no como consecuencia de los atentados del 11M en Madrid, sino en exclusiva por el hecho de que Aznar involucrara a España en la guerra de Irak. Lo que justificaría que Zapatero retirara las tropas españolas a su llegada al poder.

Sin embargo, más adelante relata que Chaves reitera la intención del Gobierno español de “normalizar y fortalecer” las relaciones con Estados Unidos, ya que a juicio de Chaves “el vínculo trasatlántico es esencial” y “de hecho es la pieza clave del orden mundial”.

Argyros no desaprovechó el encuentro para defender los intereses de su país y recordó al Presidente de la Junta que “las compañías de Estados Unidos han invertido más de 50.000 millones de dólares en España en los últimos cinco años” y que “la confianza de los inversores fue clave para mantener esa tendencia”. A esto, Chaves respondió que “no había razón para que los empresarios estuvieran preocupados” porque “el gobierno no cambiará los principios fundamentales” de la política económica reciente.

Durante el almuerzo que siguió a su reunión con los líderes de la Confederación de Empresarios de Andalucía (CEA), estos le manifestaron su preocupación por un  posible boicot de los consumidores estadounidenses por la retirada de las tropas de Irak y por la posibilidad de una “pérdida de disciplina presupuestaria” con el gobierno de Zapatero, a pesar de que el Ministro de Economía, Pedro Solbes, les produce un “gran respeto”, pero se cuestionan si Solbes podrá “prevalecer sobre otros que no compartan su filosofía” dentro del gobierno.

La otra persona con la que mantuvo un encuentro fue con el actual secretario general de los socialistas sevillanos, José Antonio Viera, por entonces Delegado del Gobierno en Andalucía, tras su última etapa como Consejero de Trabajo y Tecnología en el anterior gabinete de Manuel Chaves.

Además de las inminentes elecciones al Parlamento Europeo y de algunas cuestiones relacionadas con la Unión, Viera transmitió al embajador su temor por “la capacidad de los terroristas para mezclarse” entre los alrededor de 2,7 millones de marroquíes que iban a atravesar España ese verano con sus familias durante su viaje de vacaciones a través del Estrecho de Gibraltar. Al respecto, Viera prometió que España “añadiría más patrullas aéreas en los próximos meses para mejorar la eficiencia” del sistema de monitoreo electrónico que vigilaba las costas andaluzas.

A pesar de esta explicación que, como bloguero de Sevilla vuestro que soy, os he dado, la escena final no fue tan diferente a la de la película de Berlanga. Si en esta tierra se detuvieron, el único rastro que también dejaron a su paso fue una inmensa nube de polvo que cubrió como un fino manto nuestras caras de lelos.

Artículo realizado por Gregorio Verdugo y el que esto escribe.

 


Protesta saharaui en Sevilla

Unos cuarenta saharauis residentes en Sevilla se han concentrado esta mañana frente al Consulado de Marruecos en esta ciudad, situado en el Camino de los Descubrimientos de la Isla de la Cartuja.

Los manifestantes, que han gritado consignas contra el reino marroquí y a favor del Frente Polisario, se han reunido para clamar contra la toma y el desmantelamiento del campamento de El Aaiún que efectuó ayer la policía de Marruecos. Es la segunda protesta que acontece en Sevilla después de la que ayer se llevó a cabo en las puertas del Ayuntamiento.

Según Mulay Lahsem, para el próximo sábado está programada una nueva protesta frente a la Embajada de Marruecos en Madrid.